Desde lejos y a quien corresponda
Fue la necesidad imperiosa de escribirte la que me llevo a derramar estas palabras , es el cuarto cigarro que prendo y el humo queda espeso en el aire, no se si es por la densidad del ambiente o por lo lento que pasa el tiempo aquí y a estas horas.
Lo que me perturba es ese silencio
el de la casa
y el nuestro.
A veces siento que ese silencio grita desconsoladamente, pero que no es solo el que existe entre nosotros dos. Ahí fuera donde lo gris tiende hacerse
rosa,
de plástico
descartable,
se que hay quienes les pasa lo mismo.
Mi boca esta ya seca y mi saliva con gusto amargo, mi mano no puede dejar de escribir , como poseída se arrastra sobre el papel. Al principio pensé que debía de dejar pasar esa locura
Pero no la soportamos, es tal la presión que estalla por los aires
Me di cuenta que esa necesidad imperiosa no era solo de escribir
sino la de destruir todo esto juntos

