Mi piel es blanca, mi pena es negra, mi grito es indio y mi bronca es roja.

miércoles, 21 de mayo de 2014

A quien corresponda

Desde lejos y a quien corresponda 

Fue la necesidad imperiosa de escribirte la que me llevo a derramar estas palabras , es el cuarto cigarro que prendo y el humo queda espeso en el aire, no se si es por la densidad del ambiente o por lo lento que pasa el tiempo aquí y a estas horas. 
Lo que me perturba es ese silencio
 el de la casa 
y el nuestro.

A veces siento que ese silencio grita desconsoladamente, pero que no es solo el que existe entre nosotros dos. Ahí fuera donde lo gris tiende hacerse
 rosa,
de plástico 
 descartable, 
se que hay quienes les pasa lo mismo. 
Mi boca esta ya seca y mi saliva con gusto amargo, mi mano no puede dejar de escribir , como poseída se arrastra sobre el papel. Al principio pensé que debía de dejar pasar esa locura 
Pero no la soportamos, es tal la presión que estalla por los aires
Me di cuenta que esa necesidad imperiosa no era solo de escribir
sino la de destruir todo esto juntos
Desde cerca y a quienes corresponda
trasformemos ese grito en guerra.


Miles de soles

Se dan a la fuga los indicios de esa sospecha.

Fue el te a medias ya frío 

que no se dejo tomar.

Ni la belleza del otoño pudo con tu invierno.

El juego era abarajar y dar de nuevo 

pero preferiste esconder las carta bajo la mesa.

Lo áspero tu navaja atravesó mi cuerpo, desgarrandome el alma.

Miles de soles salieron de esa herida. 

Y hoy me abrigo en ellos.